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La transformación digital y la nueva era del trabajo en movilidad

28/05/2018

Convertir un puesto de trabajo tradicional en un puesto móvil no es solo que los empleados utilicen un terminal móvil. Va más allá. Radica en brindar la posibilidad de trabajar en un entorno 100% móvil. Y esto aportará muchas ventajas.

Se estima que para finales de 2018 y principios de 2019 el 68% de las empresas habrán adoptado una estrategia de movilidad en su proceso de transformación digital.

Este dato resulta francamente optimista, pero es importante no confundir “facilitar móviles a los empleados” (bajo políticas de Bring your own device, BYOD por sus siglas en inglés o Choose your own device, CYOD, por ejemplo) con desarrollar una estrategia de movilidad en busca de una mejora de la productividad. En esto último, con toda seguridad el porcentaje será muchísimo más bajo.

¿En qué consiste exactamente aplicar una estrategia de movilidad en el trabajo y qué puede aportar a la empresa? Aquí tienen mucho que decir las nuevas generaciones que se incorporan al mercado empresarial, los millenials, que desean y demandan el entorno móvil.

El nuevo paradigma de la movilidad laboral

En España un gran número de empresas está empezando a invertir de una forma u otra en movilidad, aunque de momento, y siendo realistas, no demasiado. El problema está en muchos casos en que no saben exactamente en qué consiste la movilidad y cómo puede resultar beneficiosa.

Lo primero es aclarar que convertir un puesto de trabajo tradicional en un puesto móvil no se limita a que el empleado use un terminal móvil. La movilidad va un paso más allá. No basta con disponer de un dispositivo móvil, por muy potente que sea. Radica más bien en brindar la posibilidad de trabajar en un entorno 100% móvil.

La idea es facilitar los procedimientos necesarios para ser totalmente productivo con un dispositivo móvil, permitiendo automatizar procesos. Puede consistir por ejemplo en permitir trabajar en casa (Home office), aunque ni mucho menos se limita solo a esto. De hecho, la movilidad del puesto de trabajo ni siquiera tiene por qué estar “fuera” del trabajo. Podría incluso comenzar poniéndose en marcha esta estrategia dentro de la propia empresa.

La aspiración es que logre cubrir todos los casos de usos de modo que faculte al usuario para que sea productivo en un entorno móvil. Ahora bien, no se puede movilizar todo. Hay que estudiar los procesos de negocio y confirmar que se pueden trasladar a este modelo laboral.

¿Qué se necesita para implantarlo?

Nos enfrentamos de inicio a un reto cultural. En muchas compañías se sigue exigiendo todavía el trabajo presencial, cuando las soluciones ya están a nuestro alcance. Debe entenderse que no hace falta que el empleado esté ocho horas trabajando en la oficina para que sea productivo.

Podremos encontrar decenas de estudios que demuestran que una buena estrategia en movilidad aumenta la productividad. El problema llega cuando para implantarla hay que superar con otras facetas más “terrenales” (justificar un estudio de ROI sobre el papel, por ejemplo, o convencer a ejecutivos más conservadores). Aquí es cuando el responsable de la implantación, normalmente el CIO, debe ejercer de “evangelizador” dentro de su propia organización, liderando el cambio digital.

En este proceso evolutivo de la mentalidad corporativa podría decirse que ya se ha dado el primer paso: el correo electrónico. Ya forma parte de nuestro trato con terminales móviles.

Pero es solo el principio. Hay que concienciar de la necesidad de invertir en servicios. La productividad que puede proporcionar un CRM o una firma digital fuera de la oficina, por citar un par de ejemplo, es lo que realmente permite “trabajar” lejos del lugar físico de trabajo. Y así acercarnos al ideal de articular un puesto de trabajo realmente móvil.

Beneficios en el horizonte

La empresa debe tener claro en qué consiste una estrategia de movilidad y definir un buen plan para llevarla a cabo. Hay que estudiar cómo se va a intercambiar la información, como se va colaborar entre distintos empleados, cómo se van a gestionar proyectos… Todo en busca de ser más productivo que, a fin de cuentas, es el objetivo de cualquier empresa. Y esta productividad se puede potenciar de muchas maneras que beneficien a todas las partes.

La tecnología móvil ya ha alcanzado un grado de madurez que le brinda la versatilidad necesaria para formar parte de la estrategia empresarial. La tecnología existe, no hay que preocuparse por ella. Pero hay que averiguar cómo se pueden trasladar los beneficios a la compañía.

Una buena estrategia de movilidad (sin olvidar la tendencia de ultramovilidad) debe contemplar todos los casos según la empresa. Hay que valorar los riesgos, contar con un partner adecuado como Evectia, y planificar la estrategia de innovación. Con ello se conseguirá que la compañía mejore en sus procesos. Y no hay que olvidar que una buena política de puesto de trabajo ayudará a distinguirse de la competencia y atraerá talento a las empresas. Ambos objetivos fundamentales en esta era de Transformación Digital.

 

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